PARQUE “LA BANDERA”
mayo 5, 2008 at 12:05 am Deja un comentario
¿Adecuado para las necesidades de los vecinos?
Paola Vásquez
Cuando me dijeron que tenía que ir a visitar un parque, me pareció una idea interesante sobretodo para conocer realmente lo que ocurre con los parques en Santiago, pero cuando se me ocurrió invitar a mis amigos me pareció un panorama mucho mejor y era más entretenido que ir sola a hacer una tarea. El día jueves 20 de marzo, nos dirigimos al Parque “La Bandera” que tiene 11.4 hectáreas y está ubicado en la comuna de San Ramón, y bordeando el costado norte se encuentra con la Autopista Vespucio Sur.
El parque se encuentra inmerso en la periferia de la comuna, lo que inmediatamente me llamó la atención por que la idea de un parque es que sea lo más cercano y central para la comunidad.
Al llegar nos acercamos a un guardia de seguridad para saber sobre las instalaciones y precauciones que deberíamos tomar para recorrer el lugar.
Eran las dos de la tarde y realizamos un picnic en una de las laderas del parque. Luego de compartir unos gratos momentos ya era la hora de realizar mi labor y me puse a caminar para recorrer las instalaciones del parque.
A pesar de que el borde del parque está rodeado por una malla de alambre, en cada conexión con las calles aledañas al parque hay una entrada, las que se encuentran abiertas las 24 horas del día y los vecinos pueden ingresar en el horario que deseen. Esto en vez de ser un atractivo es un riesgo para los mismos habitantes, ya que el parque se encuentra en un sector conflictivo y a pesar de tener guardias, la delincuencia y el vandalismo son pan de cada día. De esto nos pudimos dar cuenta ya que faltaban bebederos y había escaños que se encontraban dañados.
A medida que caminaba, la brisa y la sombra se hacían cada vez más agradables, sentía que estaba en un espacio de relajo luego de una mañana de actividades universitarias.
Observando los alrededores, me pude dar cuenta que los vecinos no tienen vista al parque y se “miran” entre ellos, lo que es un gran desaprovechamiento a la contribución de seguridad del parque y no existe sentido de propiedad del mismo. Además no existen corredores verdes que enlacen las calles con el parque, por lo que es el único pulmón de la comuna.
Caminando por los senderos nos encontramos con niños corriendo, jugando, personas recorriendo el parque o sólo cruzándolo para llegar al otro extremo, lo que lo hace apto para el tránsito de los vecinos. El camino no posee mucha pendiente por lo que lo hace idóneo para el tránsito de personas con discapacidad. Desafortunadamente, el ingreso del parque no es bueno ya que las calles no tienen paso de cebra ni declives para que puedan pasar ciclistas o personas en sillas de ruedas. Esta situación es aún más notoria en la esquina de Avenida Ossa con la calle la Bandera, o en la esquina de Avenida Ossa con Almirante Latorre ya que en esas intersecciones hay un camino que cruza el parque, y no existe ninguna señalización que alerte a los usuarios del parque ni a los automovilistas de que hay un flujo de autos y de personas respectivamente. Esto afecta negativamente a la continuidad, porque además de que una calle corte el parque, entre esas calles existe un área verde propiedad de la municipalidad de San Ramón y que no tiene la misma mantención que el parque, lo que hace que la continuidad “verde” sea aun más interrumpida. Cabe mencionar que no existe una entrada principal del parque y estas no se encuentran acondicionadas para “invitar” a la población a entrar.
Mientras avanzaba me daba cuenta que existen distintos espacios que son flexibles para realizar diversas actividades dentro del parque, hay juegos infantiles (que por algún motivo se encontraban sin una adecuada sombra para los niños), multicanchas, baños, anfiteatro, lo que es propicio para realizar diferentes actividades ya sea de recreación, de descanso, de paseo, etcétera. Hay una serie de elementos necesarios que se observan como basureros, escaños, bebederos, iluminaria. No obstante, esta última no se ubica en los lugares adecuados ya que el follaje de los árboles tapa algunos de los focos y no permiten una correcta visibilidad. Esto se puede mejorar realizando una mejor mantención o cambiar de lugar las especies que afectan la buena luminosidad.
Mientras avanzaba en la dirección norte, en el sector colindante al parque se encuentra la Autopista Vespucio Sur y el shock visual era evidente, sólo unos liquidámbar que tenían poco tiempo de establecidos, tenían la función de barrera y eso no se lograba, no existía la sensación de desconectarse “de la realidad” de la cuidad, ni proporcionaban un sendero con sombra que podría ser utilizado como lugar para realizar caminatas o como ciclovía. Es probable que cuando estos árboles gocen de todo su potencial, creará la adecuada barrera visual, de sonido y la sombra que se necesita en ese espacio.
El parque posee una gran pradera en el centro, que la hace adecuada para realizar distintas actividades y a pesar de que se requiere de una buena mantención, esto se logra ya que hay 20 trabajadores constantemente preocupados por arreglar algún desperfecto que suceda al interior del parque.
Al interior del parque las rutas están bien delimitadas y la jerarquía de caminos existe. Hay dos caminos principales que recorren el largo del parque y los caminos secundarios llevan a las diversas instalaciones del parque, lo que permite que cualquier persona que entre al parque pueda llegar a estos lugares sin dificultad.
El parque esta construido para los vecinos de esa población, por lo que la construcción de estacionamientos era innecesaria.
El punto negro del parque es la seguridad, al momento de entrar y hablar con el guardia y el administrador, me dijeron que había que tener precaución y cuidado con las pertenencias, lo que al principio me alertó bastante por que sabía que estaba en una zona conflictiva. Me comentaban que cada vez que se realizaba alguna manifestación, el parque sufría las consecuencias de ello con iluminarias destrozadas, árboles desganchados, robo de basureros, plantas, etcétera.
Hubo un momento que la hora pasó volando y no me di cuenta pero ya eran las cinco de la tarde y siguiendo las recomendaciones de los encargados del lugar, con los chiquillos tomamos muestras cosas y nos marchamos del parque.
Quedé con la sensación de que a pesar que la principal debilidad del parque es la seguridad, es un lugar que cumple con lo que la población quiere: un lugar para salir a jugar con los hijos, caminar y abstraerse de la rutina de la vida cotidiana y sobretodo de lo gris de la cuidad actual.
Finalmente, ¿te has dado el tiempo para observar, caminar, respirar y disfrutar de las áreas verdes de tu comuna?
Entrada archivada en:Uncategorized. Etiquetas:.
Trackback este articulo | Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed